Estas son las razones por las que debes comer brócoli sí o sí

Ángeles Gómez – Alimente

Foto: iStock.


El brócoli (o brécol) cada vez está más presente en la dieta de los españoles. El consumo per cápita es de un kilo y medio al año; mucho les parecerá a algunos, pero está lejos de los 7 kilos per cápita de Estados Unidos, según los datos que maneja la asociación +Brócoli. Lo cierto es que la ciencia no para de arrojar datos sobre el impacto positivo para la salud humana del consumo de estas crucíferas, y concretamente sobre algunas de las enfermedades más frecuentes, como las cardiacas, ciertos tipos de cáncer (mamapróstatariñón o colorrectal) o la diabetes.

Ahora bien, para extraer el beneficio de los ‘arbolitos’ se tienen que dar varias condiciones. Una de ellas está directamente relacionada con la genética y con la tendencia actual de la medicina personalizada, y así apunta un trabajo que se conoció ayer que concluye que el beneficio del brócoli sobre la salud renal está ligado a una determinada mutación genética (GSTM1). Concretamente, los autores encontraron que tener una variante del gen de una enzima encargada de eliminar las toxinas del organismo (la Glutation-S-Transferasa o GST) aumenta la biodisponibilidad de los compuestos protectores de las crucíferas en la enfermedad renal.

«Se han probado formulaciones con polvo de brócoli, pero la biodisponibilidad es menor»

Los investigadores, de la Universidad de Rochester, examinaron la información de un gran estudio clínico y encontraron que el alto consumo de brócoli y otras verduras crucíferas se relaciona con menor riesgo de insuficiencia renal en los sujetos que tenían esa variante GSTM1. «Nuestro estudio destaca las interacciones dieta-genes en la enfermedad renal e ilustra que la genética influye en la respuesta al efecto de la dieta que modifica la enfermedad«, explica el profesor Thu H. Le, director de Nefrología de la Universidad de Rochester.

Foto: iStock.

En el contexto de la medicina personalizada y de precisión, en el que las pautas se establecen en función de la genética de cada individuo, esta investigación pone de manifiesto, defiende Le, que «conocer la información genética de un individuo permite adaptar una intervención para prevenir o retrasar la progresión de la enfermedad renal entre quienes responderían en función de su composición genética».

Los beneficios del consumo del brócoli y otras crucíferas vienen de los glucosinolatos, unos compuestos del metabolismo secundario de los vegetales que le ayudan en su defensa frente a enfermedades y agresiones del ambiente y que tienen la característica de ser potencialmente beneficiosos para la salud humana ya que mejoran la detoxificación del organismo. «Cuando comemos una crucífera, al masticarla, rompemos las células del vegetal y ponemos en contacto el glucosinolato con una enzima que lo hidroliza, la mirosinasa, y se produce el isotiocianato, que es el compuesto bioactivo (que ejerce el papel sobre la salud)», describe el investigador Diego A. Moreno, del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC).

Por este mecanismo, las crucíferas son beneficiosas en la inflamación crónica, la función cognitiva, el cáncer, la reducción del colesterol, las reacciones alérgicas y la salud ósea, unas propiedades que «están acentuadas en el brócoli, una joya botánica«, subraya Moreno. La razón está en su mayor contenido en glucofaranina, que es el precursor del compuesto bioactivo (isoticianato sulforafano), con respecto a otras hortalizas de esta familia.

Además de la genética, para obtener los beneficios del brócoli son necesarios otros requisitos, como la dosis, «como ocurre con cualquier otro alimento«, defiende el investigador. «Normalmente, se recomienda incorporar a la dieta de una a tres porciones de brócoli u otras crucíferas a la semana, aunque los mejores resultados de los estudios con brócoli hablan de tres a cinco porciones semanales de 100 a 150 gramos«, añade. No obstante, tal vez una cantidad menor también sea suficiente, al menos teniendo en cuenta la experiencia del grupo del CEBAS, que ha encontrado que la dosis diaria de 30 gramos de brotes de brócoli reduce los parámetros de inflamación crónica en personas con sobrepeso y obesidad.

Otra duda que se plantea en torno a este alimento: ¿qué es mejor cantidad o calidad? Eso es lo que se plantearon los autores de una exhaustiva revisión publicada hace unos días en la revista ‘Moléculas‘ (MDPI), y llegaron a la conclusión de que lo importante es la calidad, es decir, que los principios bioactivos se obtengan del alimento, una opinión que comparte y defiende Moreno: «Hay que buscar alimentos que de forma natural ofrezcan un beneficio, y eso ha de hacerse en el contexto de una dieta y no de una formulación». La razón está en que «se han probado formulaciones con polvo de brócoli, pensando que se alcanzarán dosis más altas, pero la biodisponibilidad es menor».

Y desde luego, el toque final, pero que puede dar al traste con todas las bondades, es el cocinado, porque afecta a la composición. El experto describe una línea de mejor a peor: escaldado o cocinado al vapor (5 minutos máximo), unos minutos al microondas pero sin agua, salteado y «hervido, el peor». Bastan 20 minutos en agua hirviendo para que el 80% de los compuestos del brocoli se pierdan («y no se recuperan aunque se reutilice el agua de cocción») y además se desprende el mal olor característico cuando se cuecen estos vegetales.

Diego A. Moreno encuentra mil y un argumentos para incorporar a la dieta semanal unas tres porciones de vegetales ricos en glucosinalatos (rábanos, brócoli, brotes y germinados), porque tienen un impacto positivo en la salud. «Son un armamento fitoquímico».

» YO «

Solo volviendo a cero

podemos ver que

toda esta inversión

en el sueño llamado «yo»

es solo una distracción masiva

de la gloria de la Verdad que somos.

Mooji

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Only by returning to zero

can we see that

all this investment

in the dream called ‘I-me’

is just a massive distraction

from the glory of

the Truth we are.

Mooji

Puede ser una imagen de masa de agua

Como – Thalía.

Escuchar esa guitarra al princio de la canción, a mí me llega muy, muy dentro, hasta el alma, ojalá que vosotros podáis sentir eso que yo siento cuando escucho esa guitarra.

Adonde ir sin dirección
Cómo llegar sin la pasión
Perdí mis sueños
En que momento me rendí
Perdí la fe con que viví
Todo este tiempo

Yo tan cerca de ti
Tú tan lejos de aquí
De qué sirve el amor
Si te tienes que ir

No sé como regresar
A lo que era antes de que tú llegaras
Cómo recuperar
La magia que creaste en mí
Con tu mirada
Con tu mirada

No sé cual es la solución
Para sanar mi corazón
Talvez el tiempo
Sentir las ganas de vivir
Para poder reconstruir
Lo que has deshecho

Yo tan cerca de ti
Tú tan lejos de aquí
De qué sirve el amor
Si te tienes que ir

No sé como regresar
A lo que era antes de que tú llegaras
Cómo recuperar
La magia que creaste en mí
Con tu mirada
Con tu mirada

Que ahora es un silencio cuando antes me hablaba
Con tu mirada
Que antes era fuego y ahora ya no es nada

Cómo regresar
A lo que era antes de que tú llegaras
Cómo recuperar
La magia que creaste en mí
Con tu mirada
Con tu mirada

Con tu mirada…

Ahora si tienes tiempo?

¿Ahora si tienes tiempo? Ya para qué, ¿Ahora sí quieres darme un abrazo? Ya para qué, deberías de secar ese llanto que tus ojos están derramando; es más, ni deberías estar aquí, ahora si vienes y quieres platicar, ahora sí te sobra tiempo para estar frente a una tumba por horas y horas Sabes, me da tristeza el ver como estás, el ver que me lloras día tras día desde que me fui; me llamas en tus sueños, me buscas en cada fotos, en cada recuerdo, en cada ropa que usé, me llamas y dices que te hago falta, que no puedes seguir sin mí; eso me da tristeza Veo que a veces ni apetito tienes y te estás dejando caer muy feo, no comes; no duermes bien, eso debe de cambiar porque ya no estoy, no se puede hacer nada; la vida tiene que seguir y tienes que aprender a vivirla sin mí, por más que llores, que te desveles, que me busques en cada rincón de tu hogar, no estaré físicamente Ya me fui, debes aceptarlo; no vengas a llorar sobre un montón de tierra frente a una cruz; porque cuando estaba allá, no estuviste; ya no me hacen falta tus lágrimas, me duele; claro que me duele verte así, pero no hacen falta; hoy que soy invisible, haces lo que sea por verme y cuando fui visible, hacías todo lo contrario No vengas llorando, necesito que seques tu llanto y sigas tu vida, no regresaré sólo porque hagas oraciones, debes tener tu conciencia limpia, te perdoné cuando partí; entendí que no tenías tiempo, que tenías cosas más importantes que hacer, que sólo ir a visitarme; entiendo y entendí que tu vida social iba en aumento y que no podías dedicarle algunos minutos de tu vida a quien lo anhelaba Era más importante un estado en alguna red social, era más importante decir lo que hacías para que los demás vieran tu calidad de vida, hoy sólo miran todas esas fotos que compartes de las visitas que me has hecho; hoy soy importante y aunque sea tarde, te agradezco que ya tengas tiempo para mí No tengo rencor, al contrario, tengo tristeza porque sé que lo que no hiciste cuando pudiste, quieres hacerlo ya que no se puede; te pedí un abrazo y encontré tu espalda, te pedí presencia y me diste ausencia, te pedí un beso y me diste un gesto, pero sabes algo; en cada foto, en cada recuerdo, ahí te dejé un abrazo, un beso, mis bendiciones, te dejé lo mas valioso que tuve para darte, mi corazón No llores, no vengas llorando; ya no hay nada que remediar, simplemente tienes que aprender a vivir con lo que ha quedado, debes perdonarte porque eso es lo que te está aquejando tus días… A la próxima vez que tengas tiempo en venir a visitarme, no vengas llorando; que de nada sirve… **Carlos Ramírez

Saltar al contenido principalIr a la barra de

Saltar al contenido principalIr a la barra de herramientas

Añadir una nueva entrada

¿Por qué tenemos que llegar al sufrimiento para comenzar a valorarlo todo?

Me parece una pregunta de altísimo valor en la que merece la pena profundizar, ya que todos nos lo hemos preguntado alguna vez. ¿Por qué empezamos a valorar cosas cuando se han ido o cuando dejamos de tenerlas?. La respuesta es simple: porque precisamente es en el contraste donde somos capaces de ver la luz. Piénsalo. Sin Judas no habría Cristo, sin invierno no se valoraría el verano y sin noche no apreciaríamos la luz del día. La vida funciona según este principio, este mecanismo de contraste. Y no es ni bueno ni malo. Simplemente tenemos que asumir que es precisamente gracias al contraste que podemos percibir la dualidad, aquello que nos hace bien y aquello que nos hace mal.

Alex Rovira.